Queridos Papás, Exoditos, Dirigentes y Asesores, tenemos el enorme gusto de poder dirigirnos a ustedes a través de la página web del Movimiento. Escribimos estas líneas encontrándonos en pleno Adviento, es decir, dentro de las 4 semanas que en la Iglesia nos ayudan a vivir intensamente el misterio de la Navidad.
El Adviento, no es solamente un tiempo de preparación, sino que es toda una manera de vivir. Se trata de una actitud vital que tiene que atravesar toda nuestra existencia. No habremos entendido el mensaje de Jesús, si no nos obliga a vivir en constante Adviento, es decir, en la espera de una promesa de parte de Dios y en la lucha por acercar eso que esperamos.
En este sentido, les invitamos a recordar que todo el Antiguo Testamento de la Biblia está atravesado por la promesa y por la espera. Durante dieciocho siglos, desde Abrahám hasta Jesús, el pueblo judío ha vivido esperando que Dios cumpliera sus promesas.Pero fijémonos bien en una cosa: Dios les va prometiendo lo que ellos, en un momento determinado, más ansían:
A Abrahán, descendencia;
a los esclavos en Egipto, libertad;
a los hambrientos en el desierto, una tierra que mana leche y miel;
cuando conquistan las ciudades de Canaán, una nación fuerte y poderosa;
cuando están en el Exilio, volver a su tierra;
cuando destruyen el templo, reconstruirlo; etc., etc..
Y, ¿hoy en día, nosotros qué ansiamos? ¿Cuál es la promesa de parte de Dios?
Se nos viene al corazón que nosotros ansiamos un país con paz y justicia.
Un grupo Éxodo cada vez más unido, fuerte, divertido y lleno de Dios.
Un mundo menos violento, más incluyente, menos contaminado y más fraterno.
Un equipo de Dirigentes unido, alegre, comprometido y que nos refleja a Jesús que vino a dar su vida por nosotros.
La creación de familias menos rotas, con lazos de fe y cariño más sólidos; familias que nos reflejen el reino de Dios aquí en la tierra, con su capacidad de comunicación, amor y compromiso.
Una Iglesia de rostro joven, con buenos sacerdotes alegres, donde todos los fieles vivamos la fe por convicción, dando testimonio de que Jesús está Vivo entre nosotros.
Adolescentes alegres, capaces de soñar y transformar nuestro mundo, de ser libres frente a la sociedad del consumo y de la exclusión; adolescentes que se convierten en pieza clave de una sociedad diferente porque saben trabajar en equipo, valorar y alegrarse con las cosas que no tienen precio, ser compasivos ante el sufrimiento de nuestro mundo y vivir unidos con Cristo para siempre.
¿Qué significa, por tanto, vivir a fondo el adviento y adelantar la promesa de Dios?
Lo resumimos en los siguientes puntos:
- Donde se trabaja con esperanza por hacer un mundo nuevo, allí hay adviento.
- Donde se trabaja con esperanza por hacer reinar la justicia, la verdad, la libertad, la dignidad y la alegría de las personas, allí hay adviento.
- Donde se trabaja con esperanza por hacer que la vida no sea acorralada, por lazos de muerte, por lazos de miedo, por barreras de silencio o resentimiento, allí hay adviento.
- Donde hay personas que trabajan con esperanza y con paz por hacer todo lo que su corazón les pide, todo lo que sus talentos pueden realizar, todo lo que de corazón pudo amar, allí hay un hombre o una mujer en adviento, haciendo posible que nazca la vida y que Dios sea más visible para los demás, más encarnado, más Dios acampando entre nosotros.
En este adviento que nos conduce a la Navidad, les mandamos un fuerte abrazo hecho de oración y cariño por cada uno(a) de ustedes.
Sus hermanos del Equipo de Asesoría Nacional del Movimiento Éxodo:
Sylvia Bretón de Beyrute,
Yerye Beyrute Silva,
P. Fernando Ríos y Valles, M.Sp.S.


